Coronavirus

Aemes explica los expedientes suspensivos y las reducciones de jornada

  Redacción / 17 de marzo de 2020

Aemes, en su nota Informativa 10/2020, ha explicado, ante la incidencia que la expansión del COVID-19 está teniendo sobre la actividad de las empresas y las medidas que muchas se están viendo obligadas a tomar, por un lado, los expedientes suspensivos y, por otro, las reducciones de jornada que los empresarios pueden aplicar a sus plantillas.

Cuándo se puede suspender o reducir la jornada laboral

El Estatuto de los Trabajadores regula las medidas de suspensión o reducción de jornada, en sus artículos 45 y 47, cuando concurren causas objetivas que justifican la suspensión temporal de los contratos – con exoneración de las obligaciones recíprocas de trabajar y abonar salarios y conservación de los derechos laborales básicos. Pudiendo adoptarse estas mediadas en dos casos:

  1. Como medidas internas de flexibilidad ante una situación económica negativa, una reducción de carga de trabajo, una modificación en los procesos de producción u otras circunstancias objetivas, de carácter técnica o productiva.
  2. Como medidas originadas por causas extrañas a la empresa, de fuerza mayor, que hagan imposible, de manera temporal y reversible, continuar con la prestación de los servicios.

El COVID-19, fuerza mayor temporal

La fuerza mayor debe impedir que pueda prestarse el contenido del contrato de trabajo, ya sea de manera directa o bien de manera indirecta al afectar el suceso catastrófico o imprevisible de tal manera a la actividad empresarial, que impida mantener las relaciones básicas que constituyen sus objetos, explica Aemes.

Más específicamente, la incidencia del COVID-19, en las relaciones laborales de las empresas, deberá entenderse integrada en el concepto de fuerza mayor temporal, siempre que las situaciones de pérdida de actividad se deban a las derivadas de las distintas medidas gubernativas o sanitarias de contención adoptadas hasta la fecha, incluida la declaración de estado de alarma por el Real Decreto 463/2020. Medidas que consecuentemente impliquen o puedan implicar, entre otras, suspensión o cancelación de actividades, cierre temporal de locales de afluencia pública, restricciones en el transporte público y, en general, de la movilidad de las personas y o las mercancías.

Requisitos procedimentales de la fuerza mayor

  • Tiene régimen de temporal, es decir explica Aemes, los efectos de la suspensión de contratos o reducción de jornada se entienden producidos desde la fecha del hecho causante y se extenderán al periodo decretado por la Autoridad competente o mientras persistan las circunstancias graves y extraordinarias.
  • Será necesario seguir el procedimiento establecido en el artículo 51.7 del Estatuto de los Trabajadores, siendo necesaria la previa autorización de la autoridad laboral, a quien corresponde constatar la existencia de la fuerza mayor.
  • Las personas afectadas por las medidas serán aquellas cuyos contratos de trabajo están directamente vinculados con la perdida de actividad causada por la fuerza mayor. No obstante, esto no impide la comunicación por la empresa de medidas de suspensión derivadas de causas económicas y productivas respecto del resto de la plantilla o para un periodo temporal ulterior.

Suspensión o reducción de jornada

A parte de las medidas mencionadas en el apartado anterior, las empresas podrán adoptar medidas de suspensión o reducción de jornada que, con carácter general, deben fundarse en causas objetivas de carácter económico –situación económica negativa en sentido amplio- o por causas organizativas, productivas o técnicas, derivadas de las necesidades de ajuste de plantilla por un descenso de la carga de trabajo, o de cambios en los sistemas o métodos de trabajo, respectivamente.

En estos casos, se seguirán las normas procedimentales establecidas al efecto por el artículo 47 del Estatuto de los Trabajadores.