Mercado

Deloitte, Mapfre y ABC celebran el 25º aniversario de su Encuentro Sector Asegurador

  Redacción / 20 de noviembre de 2018

Bajo el lema “El Seguro español: manteniendo la rentabilidad, reenfocando el crecimiento”, Deloitte, Mapfre y ABC han celebrado su Encuentro Sector Asegurador que, en esta ocasión, conmemoraba el 25 aniversario del evento anual.

Presentados por Yolanda Gómez, subdirectora de ABC, el encuentro comenzó con las intervenciones de Francisco Celma, socio de Deloitte, y José Manuel Inchausti, CEO Territorial de Mapfre Iberia. Celma dio la bienvenido apuntando que «que el sector siga teniendo buenas cifras de mercado es bueno, por lo que tenemos que seguir abordando nuevos nichos de mercado para seguir avanzando en esta línea». Inchausti por su parte, analizó la situación de los cambios y adaptaciones que está realizando el sector asegurador, así como los factores sociales y de longevidad que provocan estos cambios “debemos seguir adaptándonos para que el sector siga la senda del existo”, concluyó.

Unespa: “Cada semana que se retrasa el supervisor independiente, el sector lo nota”

Tras la bienvenida, Pilar González de Frutos, presidenta de Unespa, llevó a cabo el discurso inaugural en el que pidió de nuevo con urgencia la creación de un supervisor independiente de seguros: “El supervisor español de seguros ha mostrado tradicionalmente una adecuada mezcla de profesionalidad, criterio y capacidad de diálogo. Su principal Talón de Aquiles ha sido su escasez de recursos y en el momento presente se hace bien patente que tiene muchos retos por delante y alrededor. Pero, en términos generales creo que todos podemos considerarnos orgullosos de nuestra supervisión aseguradora. Pero eso no quita que, estructuralmente, haya cosas en la conformación del supervisor que deban corregirse. No es algo que digamos nosotros, sino que lo han dicho ya muchas autoridades, desde el FMI hasta el supervisor europeo Eiopa. El supervisor de seguros debe ser independiente, no un departamento de un ministerio porque, aunque al fin y a la postre suela trabajar según su criterio, es bueno que ese hecho se haga norma”.

Para la presidenta de Unespa, “el sector asegurador español lleva ya mucho tiempo esperando la reforma necesaria para crear una autoridad de seguros independiente y, sinceramente, creo que es un tema que debería estar en la agenda de temas a resolver con agilidad por el gobierno. Hay, tal y como yo lo veo, dos razones fundamentales para ello. La primera de las razones es que, como ya he dicho, el nuevo supervisor de seguros no es un proyecto nuevo, y ya acumula cierto retraso. Si siempre ha sido fundamental contar con un buen supervisor de Seguros, adecuadamente dotado, desde el 1 de enero de 2016, con la entrada en vigor de Solvencia II, se ha convertido ya en una reforma urgente; porque el supervisor de seguros ha de asumir una serie de labores y responsabilidades que reclaman importantes niveles de dotación personal y de capital, como, por ejemplo, la aprobación de modelos internos. Cada semana que se retrasa esta puesta en marcha el sector lo nota”.

 

Al seguro no le gusta la supervisión dual

La segunda de razón de Unespa es que “el planteamiento del nuevo supervisor no es un asunto que traiga aparejada la polémica. El sentir del sector es bastante claro al respecto. Nuestras opciones son evidentes de tiempo atrás, hemos dicho ya muchas veces cuál es el esquema que consideramos más eficiente para todos. Es cierto que en este terreno hay un punto de polémica, que es la discusión en torno a la existencia de un supervisor especializado o el sistema denominado Twin Peaks o de supervisión dual. Mientras que la supervisión especializada aborda cada actividad por separado: banca, mercados y seguros; el esquema dual lo que hace es tomar todos los mercados financieros como un todo y supervisar por funciones, esto es: un supervisor para todo el aspecto normativo, y otro para las conductas de mercado. A los aseguradores no nos termina de gustar la supervisión dual, y tenemos nuestras razones para ello. La principal de ellas es que los sectores financieros somos mellizos, pero no gemelos. Somos hermanos, sí, pero no nos parecemos. La confusión de algunos puede venir del hecho de que, en inglés, lo habitual es que la palabra “twin” designe igual a mellizos que a gemelos. Pero no estamos hablando de lo mismo”.

Según la presidenta de Unespa, “a nosotros nos parece que un enfoque dual, o se puede hacer bien, o se puede hacer mal. Si se hace mal, entonces no evitará sesgarse a favor de los sectores financieros más extendidos, más sistémicos y tradicionalmente más tratados; entonces tendremos un supervisor bancario que le dedica algunos ratos al seguro. Y si se hace bien, entonces tendremos un supervisor que sabrá obtener recursos suficientes de las entidades supervisadas, repartirlos adecuadamente entre especialidades y que, consecuentemente, dotará de forma más que suficiente sus estructuras de supervisión aseguradora. Pero para ese viaje, la verdad, no hacen falta alforjas: con quedarse de inicio con el esquema de supervisor especializado,

 

Potencial de crecimiento del sector

También analizó la capacidad potencial de crecimiento del sector, señalando que “el reto de futuro del sector asegurador es superar la tasa de crecimiento orgánico de la clientela de medio punto anual acumulativo. Parece fácil, pero es, la verdad, un reto bastante complejo, que yo creo que sólo se conseguirá si seguimos exhibiendo las dosis de dinamismo y creatividad de que hemos hecho gala durante los últimos años”.

Advirtió de que “la situación del sector asegurador no es brillante pero sí es, desde luego, notable y meritoria. Estamos en el año 2018, un año en el que nos situamos ya tan lejos de la pasada crisis económica que incluso estamos empezando a experimentar algunos síntomas de agotamiento en el periodo de crecimiento que siguió a dicho final. Y yo creo que es un buen momento para recordar cuál ha sido el comportamiento del sector asegurador en estos últimos años. Comenzando por el seguro del Automóvil, este ramo ha tenido un comportamiento bastante estable en el marco de un mercado cambiante. Hay que recordar que la crisis económica cambió radicalmente el modelo de negocio global; un modelo basado hasta entonces en la captación de nuevo mercado y que pasó, muy rápidamente, a ser un mercado basado en la fidelización del mercado ya existente, ya que el crecimiento del parque asegurado se estancó”.

Añadió que “como siempre le ocurre al seguro del automóvil, con las correcciones llegan las críticas. En seguida parecen renacer las voces a las que no les gusta que el seguro del automóvil corrija sus desequilibrios. Para añadir un punto de reflexión sobre la materia es por lo que quiero traer a colación el gráfico que ahora ocupará el centro de la imagen, que hasta ahora ha estado en blanco”.

En su opinión, “el concepto es claro: en años agitados e inciertos, la industria aseguradora ha aportado seguridad, certitud, estabilidad evolutiva, y la solidez de sus modelos de negocio, que son una sabia combinación entre la respuesta a las necesidades de los clientes y el compromiso con el crecimiento, pero no el crecimiento como tal, sino el crecimiento solvente. Este concepto del crecimiento solvente me lleva a otra realidad que no quiero dejar de destacar, que es el elevado nivel de capitalización del seguro español”.

Panel I: nuevos riegos, nuevos retos, nuevas estrategias para la creación de valor

Jordi Montalbo, socio de Deloitte, moderó este coloquio en el que participaron Raúl Costilla, director General del Área Negocio, Clientes e Innovación de Mapfre España; José Luis Ferré, consejero Delegado de Allianz; Francisco Giménez Bosch, director de Seguros de Santander España; Jaime Kirkpatrick, director General adjunto de Transformación de Mutua Madrileña, y Andrés Romero, director General de Santalucía.

En la mesa redonda, los ponentes expusieron sus puntos de vista, así como el de sus corporaciones, en temas como insurtech; digitalización e inteligencia artificial; cambios regulatorios, y ciberseguridad y ciberseguro.

Los integrantes de la mesa coincidieron en sus impresiones acerca de las start ups e insurtech, donde los ponentes estuvieron de acuerdo en que “tenemos que verlas como colaboradoras. Algunas podrán ser competidoras, pero otras debemos aceptarlas, compartir sinergias y buscar nuevos modelos de negocio y nichos de mercado juntos”, vaticinó Costilla. Giménez amplió esta afirmación añadiendo que “debemos interiorizar los elementos de innovación. El modelo de las insurtech se va a incorporar como un modelo de negocio y debe ir adaptándose al negocio, y nosotros a él. Las insurtech son elementos de mejora para las compañías, pero no como competidoras”.

Respecto a la digitalización unida a la inteligencia artificial, Ferré considera que es uno de los aprendizajes claros “no es sobre eficiencia si no de profunda transformación del modelo de negocio, cuyo beneficio más claro es que te hace ser más eficiente. Transformar los modelos de negocio de la compañía es clave y cuando tienes el convencimiento, la inversión da sus frutos, por lo que cualquier inversión en este sentido es importante, necesaria y ofrece gran impacto positivo”. Romero añadió que nos encontramos ante un momento de transformación regulatorio, pero también social, donde “debemos encontrar nuevas vías de comunicación con un cliente que funciona diferente, con más agilidad, más informado y sobre todo más digital, por lo que debemos desarrollar un servicio más adhoc, más personalizado, con sistemas de seguridad mejorados, métodos de venta, protección al cliente, trazabilidad de la prestación de servicios, etc.”.

Respecto a los cambios normativos, los ponentes compartieron opinión en cuanto a que el sector ha abordado mejor las normativas que el sector financiero, pero además se han tenido que afrontar una avalancha de cambios y nuevas adaptaciones normativas que se están pudiendo asimilar gracias a que el sector asegurador es, históricamente, un sector que ha realizado una buena gestión de riesgo, por lo que solicitaron al regulador “un poco de tiempo para abordar y analizar todos los cambios que se están produciendo”.

Por su parte, Kirkpatrick reflexionó que la ciberseguridad es un tema que “nos tiene preocupados a todos, como actores de la industria y como ciudadanos. Debemos escudriñar qué papel tenemos como seguro, y es un papel bastante complicado. El ciberseguro es una opción de futuro, pero es una opción en el que el desarrollo va a venir más por soluciones industriales, pero, sin duda, debemos ponerle más foco del que le hemos puesto en el pasado”.

Ante la cuestión de cómo afrontar el reto de las pensiones, Giménez Bosch argumentó que “la situación de vida es de cierto estancamiento lento y la previsión empresarial también es baja, ya que en los últimos años no ha crecido nada. El producto en 30 años solo ha conseguido un 10% del PIB, además de ser complejo y el cliente no lo ha entiendo como debiera. Por lo que debe darse una vuelta a este producto para que pueda llegar al cliente, lo entienda y lo requiera, además de la incuestionable necesidad de concienciar a la sociedad en general”.

Panel II: Las claves del seguro del futuro

Moderados por José Gabriel Puche, socio de Deloitte, participaron Ignacio Eyries, director General de Caser; Rodrigo Galán, director del Grupo Ibercaja; José Antonio Iglesias, subdirector General de Negocio de Vidacaixa, y Santiago Villa, consejero Delegado de Generali.

Iglesias desarrollo un el discurso de gestión de capitales incidiendo en que “nos planteamos sacar partido del tiempo, la mortalidad y la longevidad, y sobre esta base, sobre estos tres factores, tratamos de que el consumidor pueda sacar rentabilidad a su ahorro”.

Para Galán, debemos observar ciertos elementos de futuro, por ejemplo, comentó “el mercado financiero está interviniendo y tenemos rentabilidades negativas. En ese entorno podremos fomentar lo que queramos, pero el ahorro no es atractivo para los clientes y tampoco para la industria. Por tanto, nuestros retos deben ser qué podemos hacer. Debemos tener en cuenta que tenemos un producto complejo para el canal de distribución y comercialización. En estos momentos, el negocio está manteniendo la cartera, pero debemos avanzar en nuevos productos de ahorro”.

Respecto a la inclusión de servicios y captación y retención de clientes, Villa calificó de palanca a los servicios complementarios, ya que hay que identificarlos como “una manera de evolucionar para posicionarse junto al cliente. La experiencia debe ser un nuevo foco en el que debemos evolucionar. Es importante y necesario, potenciando el contacto con el cliente, conocerle más, personalizar más según el cliente y saber qué es lo que realmente nos demanda y siempre pasa por la personalización. Son palanca fundamental en experiencia de cliente”.

Por su parte Villa considera que el cliente “no es proactivo en seguros, no busca estos productos. Es el mediador el que tiene que hacer este acercamiento y la tecnología es una gran herramienta para poder alcanzar esa cercanía. Por lo que no debe interpretarla como un reto o problema sino todo lo contrario”.

Para finalizar, la sesión, José Antonio Fernández de Pinto, subdirector General de Inspección de la DGSFP, realizó el discurso de clausura en el que centró su ponencia en cuatro puntos: la reorganización de la dirección general de seguros, así como la desaparición de la antigua subdirección general de fondos y planes de pensiones; los últimos matices técnicos que se han dado en cuanto a la IFRS17, también respecto a la revisión, por externos independientes, de los informes de situación financiera y solvencia para este ejercicio; y función del reaseguro en la transferencia del riesgo y cómo el sector está afrontando el riesgo de longevidad.