Mercado

El 35,4% de los directivos españoles, preocupado por los ataques informáticos y la filtración de datos

  Redacción / 9 de julio de 2018

Según un estudio realizado por QBE Insurance Group sobre la ‘Gestión de la Responsabilidad de altos directivos’ en el ámbito nacional y europeo, el 35,4% de ellos consideran los ataques informáticos y la filtración de información como la mayor preocupación de los altos cargos de las empresas españolas.

Esto se debe a que, más allá de las complicaciones financieras y jurídicas derivadas de un posible ataque cibernético, el mayor impacto se debe enfrentar desde el ámbito reputacional. Según indica, la imagen de grandes compañías se ha visto fuertemente afectada en los últimos años, precisamente por haber sufrido algún tipo de ataque o filtración de datos, por lo que la actuación y preparación a nivel organizacional en este sentido se revela fundamental.

El segundo aspecto que mayor inquietud genera, para el 29,6% de ellos, gira en torno a temas de competencia y rentabilidad, fundamental para la sostenibilidad del negocio. Y, para el 21,2% de los ejecutivos españoles, la tercera preocupación correspondería con la entrada en vigor del Reglamento General de Protección de Datos el pasado 25 de mayo. Concretamente el cumplimiento del RGPD y la privacidad de datos.

“Desde la perspectiva de Consejeros y Directivos, la exposición de ataques cibernéticos y de protección de datos en general ha pasado a ocupar un lugar destacado. El impacto en las pólizas es evidente, y las reclamaciones pueden venir tanto de clientes que sufren la violación de sus datos, de terceros que se pueden ver perjudicados debido a una interrupción del servicio o de accionistas que reclaman, al ver que la acción cae debido al daño reputacional”, ha destacado Fernando Vega, director de Líneas Financieras de QBE España. Para quién, “es previsible que las multas y sanciones de los reguladores se incrementen de forma importante contra la Sociedad y, por este motivo, es fundamental valorar los controles y sistemas de seguridad a la hora de gestionar estos nuevos riesgos que tienen un componente disruptivo”.