Mercado

El 65% de las empresas españolas sufre los efectos significativos de la morosidad

  Redacción / 4 de diciembre de 2018

El 65% de las empresas españolas se ha visto afectada de forma significativa por la morosidad en los últimos 12 meses, según el último ‘Barómetro de Prácticas de Pago’, difundido por Crédito y Caución. Para gestionar el impacto, el 22% de las empresas españolas ha pospuesto o incumplido los pagos con sus propios proveedores. El 20% ha perdido ingresos a causa de los retrasos en pagos de sus clientes.

Un 33% de las empresas restringe el crédito a sus clientes domésticos por el alto riesgo del entorno económico o lo limita en aquellos clientes que presentan un deficiente comportamiento en pagos, en el 33% de los casos. En el comercio internacional, las restricciones tienen que ver con la falta de información sobre el cliente, en el 29% de los casos, mientras que en otro 29% se debe al nivel de riesgo económico y político. En ambos casos, las empresas españolas otorgan crédito comercial a sus clientes para crecer, establecer relaciones de largo plazo y atraer nuevos clientes.

El 88% de las empresas españolas sufre la morosidad de sus clientes. El retraso en los pagos es ligeramente más frecuente entre clientes nacionales, en torno al 89%, que extranjeros, quieren registran el 86%. La proporción de facturas en mora se sitúa en el 44%. La diferencia entre facturas en mora de clientes nacionales, 45%, o extranjeros, 43%, es poco significativa. Los retrasos más prolongados se registraron en los sectores de construcción y bienes de consumo duradero. La principal causa de la morosidad de los clientes nacionales es la insuficiente disponibilidad de fondos en un 46% de los casos, seguida de la financiación a costa del proveedor, con un 35%. En el caso de los clientes extranjeros, la morosidad se debe a la complejidad del procedimiento de pagos, en un 29% de los casos, y las ineficiencias del sistema bancario, en un 24%.

La tasa de impago se sitúa en el 1,5%, ligeramente por encima del promedio de Europa Occidental, que se sitúa en un 1,3%. Las cuentas incobrables se originaron con mayor frecuencia en clientes de los sectores de productos químicos, construcción, bienes de consumo duradero y servicios. El 48% de las empresas registraron impagados debido a la quiebra del cliente.