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El aumento de velocidad, no indicar el cambio de carril y no respetar las señales de stop, las infracciones más comunes cuando se tiene prisa al volante

  Redacción / 17 de septiembre de 2019

La principal razón del retraso cuando se va conduciendo, para el 38% de los conductores españoles, es el mal cálculo del tiempo, lo que también le sucede a ingleses (35%) e irlandeses (34%). Sin embargo, este motivo para acelerar en carretera y poder llegar puntual a destino se minimiza para los que conducen en Portugal (25%) y sólo representa a un 19% de los conductores franceses encuestados.

Las principales causas de viajar con retraso son aquellas ajenas a su control: el tráfico, imprevistos de última hora, las direcciones mal indicadas o temas laborales. Ésta es una las conclusiones que Liberty Mutual Insurance extrae de su estudio ‘Conducción Segura y Tendencias en Seguridad Vial’.

Cuando se llega tarde aparecen comportamientos al volante asociados a las prisas que pueden generar riesgo y aumentar la siniestralidad. Aunque el 35% de los conductores encuestados en Reino Unido dice que ir con prisas no afecta a su conducción, opinión equiparable a los españoles (32%), lo cierto es que sí se reflejan cambios de actitud al volante.

Dentro de estos comportamientos que suponen riesgos y aumentan la siniestralidad en carretera está el aumento de velocidad para poder apurar y llegar antes al destino, aunque los conductores españoles encuestados son los que menos pisan el acelerador (33%) para tratar de llegar antes de lo previsto, en contraste con el resto de países: 44% Francia, 42% Irlanda y Portugal, y 36% Reino Unido que aseguran acelerar ante su retraso en carretera.

Asimismo, el 10% de los españoles y portugueses encuestados asegura que no indica el cambio de carril con las intermitencias cuando se encuentra en esa situación de premura. Una tasa superior a la registrada por los conductores de Francia (7%) e Irlanda (7%). Lo mismo sucede cuando se trata de respetar las señales de stop en esas circunstancias. Así, el 25% de los portugueses y el 20% de los españoles afirman saltarse dichas señales de tráfico; por encima de Irlanda (8%) y el Reino Unido (11%).
En España, las cifras del estudio muestran, además, que los conductores con prisa utilizan más el claxon (el 11% de los casos), al igual que los otros países europeos.

El comportamiento al volante en función de la generación

En España el 48% de los boomers -generación nacida entre 1946 y 1965- encuestados indica que ir con prisa no afecta a su conducción, por encima de lo que señala la Generación X -nacidos entre 1981 y 1996- (34%) y los millennials –la generación ubicada entre 1962 y 1982-.

Por otro lado, las causas ajenas al control del conductor marcan un alto porcentaje de retrasos en carretera. Así, el 94% de los boomers apunta a razones como el tráfico o la mala señalización su conducción acelerada al volante, por delante de los millennials (87%) y de la Generación X (84%). Otra de las razones asociadas a llegar tarde es montarse en el coche con ajustados márgenes de tiempo; lo que le sucede al 41% de los millennials al 42% de la Generación X y tan sólo al 26% de los boomers.