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Consejo General

Un año después de la COVID-19

  • El sector asegurador uno de los menos afectados por la crisis derivada de la pandemia

  • La facturación del sector solo cayó 8,3% en 2020

  • Los seguros de salud, ciberriesgos y vida han crecido, mientras que ahorro se mantiene estable

  Redacción / 8 de marzo de 2021

El sector asegurador español probablemente es uno de los que mejor ha soportado la crisis derivada de la pandemia, pero a pesar de ello, según los datos recogidos por un estudio de UNESPA, en 2020 se facturó un 8,3% menos que el año anterior. En concreto el pasado año se facturaron alrededor de 58.800 millones de euros, de los cuales el 63% corresponden a No Vida y el 37% a Vida. Sin duda, unos datos que no estaban previstos en el ya lejano de 2020 y que con la paralización económica y las medidas adoptadas por el Gobierno han sorprendido a todos.

Pero en una situación tan complicada y especial como la que se está viviendo en España, el seguro ha mantenido una evolución positiva y ha remontado las previsiones del PIB. Durante este periodo, el seguro ha conseguido mantener la solvencia y la rentabilidad mientras que ha ofrecido su mejor versión a los clientes con protecciones que no contemplaba a principios de 2020. Además, el Informe Económico del Sector Asegurador de ICEA asegura que, al cierre del cuarto trimestre de 2020, el beneficio antes de impuestos sobre las primas subió hasta tres puntos respecto al año anterior.

Análisis por ramos: 

Es evidente que el sector asegurador no ha sufrido tanto las consecuencias de la pandemia. Es más, la sociedad ha visto imprescindible estar bien asegurado en todo momento, como demuestra un informe de Marsh, el precio de las primas de seguros comerciales a nivel mundial aumentó un 22% en el último trimestre de 2020, mostrando una clara tendencia de crecimiento paulatino tras la caída en marzo.  

En concreto, y en medio de una crisis sanitaria como la actual, y con una colaboración público-privada para superar la situación, los seguros de salud han sido los grandes triunfadores. Al cierre de 2020 este ramo repuntó en 5,01% hasta los 9,3 millones de euros, sin duda un reconocimiento hacia la sanidad privada por su servicio y atención en todo momento. Asimismo, la pandemia ha impulsado los seguros multirriesgos con un crecimiento de más del 3%. Esto se debe también en parte a la respuesta y servicio que han tenido estos seguros durante el periodo de confinamiento.

Otro de los aspectos que se ha visto muy expuesto por la pandemia ha sido la tecnología. Sin duda, uno de los principales cambios que ha revolucionado el modelo de trabajo hasta ahora conocido ha sido el teletrabajo. La población activa que solía trabajar desde casa pasó del 4% al 16,4% en toda España, en apenas unos días según los datos de Randstad. Desde  grandes a pequeñas empresas tuvieron que implementar el teletrabajo de manera express sin contar con redes profesionalizadas, sistemas de seguridad de datos ni equipos protegidos, lo que provocó un incremento exponencial de los ciberataques. 

Debido a esta rápida implementación, solo en 2020 se han registrado más de 113 millones de ataques cibernéticos en todo el mundo y, según datos de Kaspersky, España es el 10º país del mundo en la lista de los más afectados. Por esta razón, las carteras cyber crecieron de manera considerable y todo apunta a que continuará su crecimiento este año.

Otro de los ramos que ha adquirido mayor importancia durante 2020 ha sido la asistencia jurídica. Según AXA, las consultas de sus clientes sobre sus derechos y cómo actuar ante las restricciones y las medidas para paliar los efectos de la pandemia incrementaron en un 600% respecto al año anterior.

Ahorro y pensiones estables

Los ahorros de los ciudadanos han sido clave para mantener cierta estabilidad dentro del caos. Muchos han aguantado la pandemia con estos, mientras que otros han visto la importancia de contar con un buen colchón que asegure la economía en los momentos de crisis o de cara a una pensión complementaria de jubilación.

Si bien es cierto que la economía, los bajos tipos de interés y las nuevas medidas fiscales para el ahorro perjudican el crecimiento del negocio Vida, su afectación ha sido mínima. Según los datos de ICEA, el ahorro gestionado por las aseguradoras ha crecido un 0,61% respecto al año anterior, y los seguros Unit-Linked son los que han tenido un comportamiento más positivo.

Del mismo modo, la paralización económica también ha afectado al parque automovilístico español y en consecuencia a los seguros de autos. A pesar de ser el ramo con mayor concentración (85% de las primas), en 2020 se redujo casi dos puntos su facturación respecto al año anterior.

El sector asegurador afronta este 2021 con muchos retos para adaptarse a las necesidades reales de sus clientes. Sin duda será un año complicado para crecer, pero en el que primará el mantenimiento del negocio ante los nuevos cambios en el mercado: el impuesto sobre las primas de seguros, la Ley de distribución de Seguros, la digitalización y la desaceleración de la economía y del poder adquisitivo de la sociedad.

Por su parte, la mediación, ha demostrado que es capaz de adaptarse a todas las circunstancias y ofrecer el mejor servicio. Desde el Consejo General se ha apoyado a los mediadores durante todo este tiempo, buscando las mejores vías para poder ayudarles y estar a su lado en un año cargado de incertidumbre. De esta forma, desde CECAS se ofrecieron cursos totalmente gratuitos durante los meses de confinamiento donde la actividad profesional se vió obligada a parar, mientras que desde el Consejo General se han impulsado acciones para ayudar a la mediación, entre otros campos, en el proceso de digitalización que ha sido y sigue siendo uno de los aspectos fundamentales para el buen funcionamiento de los negocios en el mundo que hoy nos rodea.

Y es que, 2020 ha dado una lección a todos sobre lo que es trabajar con incertidumbre y  qué es lo realmente importante para el cliente: sin duda quiere sentirse seguro y protegido en todo momento.