Mercado

Autos, Comercio, Industriales y Vida, los ramos que más sufren y sufrirán las consecuencias de corto plazo de la crisis

  Redacción / 23 de abril de 2020

La emergencia de la pandemia de la COVID-19 ha alterado la visión económica y política del mundo de forma radical. El informe de MAPFRE de perspectivas del Panorama económico y sectorial de 2020, muestran que las medidas de contención del contagio del virus han producido shocks de demanda y oferta de dimensiones desconocidas hasta el momento.

Las nuevas previsiones de crecimiento global que MAPFRE Economics presenta en el informe han pasado del 3,1% que preveían, a una contracción del PIB Global que oscila alrededor del -3% (Escenario base mínimo) y el -8,2% (Escenario base estresado). Estos escenarios dependen del impacto que finamente genere la propagación del virus y las medidas que se adopte.

El escenario de crecimiento económico e inflación del informe es muy negativo entre los países desarrollados, aún más en los mercados emergentes. El informe prevé que el crecimiento económico revertirá con mayor o menor fuerza en 2021 y arrastrará una factura bajo la forma de incremento de la deuda pública de, al menos, 15% del PIB global.

Sector asegurador

En lo que respecta al sector asegurador, el mercado está viviendo una situación sin precedentes. La pandemia del COVD-19 ha derivado en una crisis sanitaria global que está saturando los sistemas sanitarios. Las medidas que se están adoptando afectan directamente a la economía y al sector. La aplicación de políticas monetarias acomodaticias y políticas fiscales expansivas podría estimular la recuperación de la economía y del sector asegurador.

La reacción de los bancos centrales ha sido inmediata y ha resultado de gran ayuda para las entidades aseguradoras al garantizar su liquidez y tener un efecto inmediato sobre las primas de riesgo. De todos modos, queda por ver hasta qué punto se verá afectada la solvencia de sus emisiones, lo cual dependerá del tiempo que se prolongue la situación.

El estudio asegura que las líneas de negocio más sufrirán las consecuencias de la crisis serán los seguros de autos, comercio, industriales y los de vida. Los seguros de salud, por su parte, han demostrado una gran resiliencia en estas situaciones, comportándose incluso de forma anti-cíclica en los peores momentos de las crisis. Los seguros del hogar y comunidades tienden a ralentizarse, sin llegar a experimentar grandes retrocesos.

Seguros de Vida y Rentas

En el caso de los seguros de Vida ahorro y rentas vitalicias tradicionales, el efecto más desfavorable (con implicaciones estructurales y de medio-largo plazo) es el entorno de bajos tipos de interés, que hasta ahora era un problema propio de las economías de los países desarrollados, pero que se está extendiendo a los mercados emergentes. Los fuertes retrocesos de los mercados de valores, por otra parte, perjudican a los productos de seguros de Vida en los que el tomador asume riesgo de inversión, en aquellos países en los que este tipo de productos han alcanzado un peso significativo. Los retrocesos del PIB, el entorno de bajos tipos de interés y las caídas de los mercados de valores perjudican a los seguros de Vida, por la pérdida de negocio y por los rescates que puedan producirse por parte de aquellas personas que caigan en una situación de necesidad como consecuencia de la crisis.