Consejo General

CECAS y UPSA sellan un acuerdo para impulsar la formación en seguros

  Redacción / 6 de marzo de 2020

CECAS, la Escuela de Negocios de Seguros, y UPSA, Universidad Pontificia de Salamanca, firmaron ayer por la tarde en el campus de Madrid de la institución académica, un convenio que permitirá impartir la nueva formación establecida por la Ley de Distribución de Seguros con certificado universitario. Las encargadas de rubricar el acuerdo han sido Elena Jiménez de Andrade, presidenta del Consejo General de Colegios de Mediadores de Seguros, y Miriam Cortés Diéguez, rectora de la UPSA.

En la bienvenida del acto, Cortés expresó al Consejo General el agradecimiento de la institución que dirige “por haber confiando en la universidad y, en concreto, en la Facultad de CC del Seguro, Jurídicas y de la Empresa” que inició su trayectoria en la formación aseguradora en 1992. “Esperamos no defraudarles y estamos a su disposición para lo que precisen”, concluyó.

Por su parte, Jiménez de Andrade devolvió el agradecimiento a la UPSA “por esta acogida” y destacó que tanto para el Consejo General como para el CECAS “la formación es el núcleo y el pilar de nuestra actividad”, por lo que “es un privilegio sellar este acuerdo con la universidad”, que le sirve al mismo tiempo para cumplir uno de sus objetivos y compromisos como institución representativa de la mediación colegiada.

Más formación continua

A continuación, se desarrolló una jornada en la que se expusieron las claves sobre el futuro de la formación profesional en seguros, a la vista del recientemente aprobado Proyecto de Ley de Distribución de Seguros y a la espera de que la normativa de formación se vea concretada vía resolución por la DGSFP.

En representación de la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones, Raúl Casado, subdirector general de Autorizaciones, Conductas de Mercado y Distribución, subrayó como “punto muy importante” de la nueva legislación, fruto de la Directiva de Distribución de Seguros (IDD, por sus siglas en inglés), que se exija por primera vez formación reglada a los empleados de las entidades aseguradoras y no solo a los mediadores de seguros. “Es bueno para el sector en su conjunto y hace que el principio de reglas de juego iguales para todos se aplique de manera efectiva”. Además, Casado se refirió a la diferenciación que se hace de la formación que requieren los productos de No Vida, por un lado, y los de Vida, por otro, y especialmente los de Vida-Ahorro, por influencia de la normativa MiFID. De aquí se deriva otra distinción sobre los productos de inversión basados en seguros, “los conceptos de asesoramiento y de información, venta asesorada y venta informada, conceptos MiFID que en el ámbito asegurador deben aplicarse donde procede, el de la inversión”.

Una tercera novedad es la que tiene que ver con la duración de los cursos “que el legislador ha reducido. Hasta ahora la duración máxima es hasta 500 horas para el Grupo A”. La filosofía de la nueva normativa es reducir las horas necesarias para acceder a la profesión, sobre todo en el Grupo A, y potenciar el ámbito de la formación continua”. Por lo tanto, el nuevo tope del que será el Grupo 1 será de 300 horas, mientras que la formación continua pasa de contabilizarse en períodos de tres años a ser de solo uno, “para que no se difiera en el tiempo”, argumentó Casado. “Esto no supone borrar de un plumazo todo lo que había hasta ahora, ya que quien hasta ahora había acreditado tener la formación para ejercer el máximo nivel de la profesión como el de corredor de seguros, estará convalidado”.

El subdirector general de Autorizaciones, aseguró que “sin calificarla de disruptiva con el período anterior”, la nueva legislación del sector introduce, en el ámbito formativo “novedades importantes”, como la ya citada denominación de ‘venta asesorada’ que se reserva “fundamentalmente, a los productos de inversión basados en seguros”, lo que conllevará potenciar su formación. “Creemos que esto es muy bueno desde el punto de vista de la tendencia de mercado”, opinó Casado, en referencia a la tendencia generalizada hacia la “gestión patrimonial”. Dicha tendencia requerirá que los mediadores que se quieran dedicar, sobre todo, al ramo de Vida, tengan “una formación más completa de la que seguramente tenían hasta ahora”, ya que las “principales aseguradoras” tienden a cubrir el ciclo de vida completo del cliente y necesitan, por lo tanto, una oferta integral de productos que ofrecerle.

Por último, avanzó que el futuro reglamento que recogerá todos estos requisitos estará listo “en los próximos meses” mientras invitaba al sector a colaborar: “Todavía estamos a tiempo y bienvenida sea cualquier aportación que el Consejo General o cualquier otro interesado como centros de formación o universidades nos quiera hacer llegar”.

Los retos del mediador

En un segundo bloque, se analizaron los retos formativos de los mediadores desde dos puntos de vista. Del primero de ellos, el profesional, se ocupó Javier Barberá, presidente del CECAS. En su intervención, precisó que, para este colectivo, cumplir los requisitos formativos “es fundamental, es una exigencia, pero creemos más en las leyes del mercado que nos obligan a que nuestros mediadores estén perfectamente formados y que afronten los retos que tienen”. Entre ellos, los cambios legislativos, del modelo de distribución, hábitos de compra “y sobre todo en la relación con el cliente”, en una economía “que valora ante todo la cualificación y el servicio” y que genera consumidores “mucho más informados y exigentes”. De ahí que, según explicó Barberá, el CECAS no se puede limitar “al simple hecho de emitir certificados”, sino que busca que “más allá de cumplir la legalidad, nuestros mediadores estén formados y diferenciados respecto a otros competidores”. “De la calidad de la educación y no solo de la cantidad, dependerá también el éxito de nuestros mediadores”, insistió. Desde esa óptica, la alianza con la UPSA responde a una apuesta “por el conocimiento más que por el cumplimiento”. “Es la primera piedra de una relación a largo plazo que nos permitirá elaborar propuestas continuas de formación en posgrados, cursos superiores y por qué no en títulos académicos que elaboraremos de forma conjunta”, anunció.

Del segundo punto de vista, el de la universidad, se encargó Luis Rivas, decano de la Facultad de CC. del Seguro, Jurídicas y de la Empresa. En la era de una incertidumbre constante, creciente y en todos los ámbitos, desde la que provoca el coronavirus hasta las dudas sobre el tipo de coche que conduciremos dentro de cinco años, Rivas se preguntaba “¿cómo puede cualquier agente económico, como un mediador, o cualquier persona afrontar la incertidumbre? La respuesta es formación”. Detalló, asimismo, algunos de los cambios que se observan en el mercado de trabajo: “El año pasado las ofertas que tienen que ver con la Formación Profesional superaron las que hacen referencia a estudios universitarios”. “El modelo está cambiando”, y por esa razón la universidad está “difuminando esa división que históricamente hemos hecho en nuestro país, de manera equivocada”, entre las dos esferas. Finalmente, ofreció algos datos sobre otro cambio de modelo hacia un aprendizaje continuo que “ya no es opcional, sino que forma parte de la estrategia de Naciones Unidas, de la Unión Europea y de muchos gobiernos que entienden que el conocimiento es productividad”. Los cambios tecnológicos están, de igual modo, detrás de la necesidad de más formación. Junto a eso, aumenta la necesidad de aprender el uso de herramientas aplicadas a la gestión empresarial como inteligencia emocional aplicada a la empresa, gestión de equipos, creatividad, intraemprendimiento, etc.

El cierre de la jornada lo puso el director de CECAS, Jordi Parrilla, que se centró en los cambios metodológicos, técnicos y pedagógicos realizados por la Escuela de Negocios para responder a la nueva ley de distribución. “No nos engañemos: aunque en algunos ámbitos de la formación inicial se haya reducido el número de horas, no significa que globalmente las exigencias de formación hayan disminuido, todo lo contrario”, advirtió. Asimismo, argumentó que la formación que se plantea en la nueva ley es un “sistema, fundamentalmente, curricular” en lo que se refiere a los niveles 3, 2 y 1 de la formación inicial y que “no tienen nada que ver con los antiguos grupos A, B y C”. Este sistema “permitirá llegar al nivel más alto de manera directa, pero también de manera indirecta”.

Por otro lado, Parrilla presentó la nueva imagen de la Escuela y su nueva plataforma de formación virtual creada “por un líder, que es Everis” en la que se ofrecen contenidos actualizados y plenamente adaptados. Por último, Parrilla subrayó la importancia del acuerdo con la UPSA “porque para nosotros no es una universidad cualquiera”, ya que “tiene desde hace muchísimos años un pie puesto en el ámbito asegurador y cuesta encontrar referentes en este sentido”.