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El 90% de los directores de riesgos consideran que la verificación de identidades reduciría el fraude

  Redacción / 15 de octubre de 2018

Los fraudes más importantes cometidos en 2017 tuvieron como protagonistas las brechas de datos causadas por fallos internos o de los empleados, en un 63% de los casos, según destaca un estudio de TransUnion sobre tendencias de fraude a partir del análisis de los delitos cometidos por criminales durante el ejercicio pasado. Por detrás se sitúan la pérdida de datos con actividades maliciosas debidas a factores externos, con un 50%, los fallos en los sistemas de autenticación, con un 45%, en los servicios basados en la web, 43%, y phishing, con un 42%.

Para los directores de riesgo encuestados, la formación y la tecnología son las claves de una estrategia correcta a la hora de luchar contra el fraude. El 49% de las compañías cuentan con programas de formación antifraude y muchas otras tienen planes para desarrollar este tipo de programas entre sus empleados. Por su parte, el 43% de los directores confía en poder llevar a cabo experiencias realistas para comprobar cómo responden los trabajadores. Tan sólo el 25% de los encuestados cree que la tecnología por sí sola protege a la organización de cualquier amenaza procedente de un fraude cometido desde un ordenador.

El estudio también muestra que las tecnologías más utilizadas para combatir el fraude son las relativas al acceso, en un 52% de los casos, a soluciones tradicionales de antivirus, con un 50%, a las que tienen que ver con la vigilancia, con un 45%, y a las que analizan URL, con un 42%. Además, creen que las inversiones en otras tecnologías, como la Inteligencia Artificial, en el 45% de los casos, la automatización de procesos, o Machine Learning, con un 37% de las respuestas, y la biometría, con un 37%, se situarán a la cabeza en los próximos dos años. Sin embargo, una de las tecnologías clave para la prevención será la de verificación de identidades y así lo confirma el 90% de los profesionales, con un incremento notable frente al 75% del año pasado. Incrementar las tasas de verificación también será una prioridad para el 78% de los encuestados.

En este sentido, los responsables de fraude predicen un incremento en el fraude dentro de sus empresas si las tecnologías, herramientas y procesos actuales se mantienen: ahora mismo tan sólo una minoría considera que sus organizaciones se encuentran correctamente protegidas.