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El déficit contributivo de la Seguridad Social sube hasta el 1,7% del PIB en el primer trimestre

  Redacción / 12 de mayo de 2020

El último informe publicado por el Observatorio de Pensiones de Willis Towers Watson, arroja que el saldo del Sistema de Seguridad Social en el primer trimestre de 2020 muestra un déficit anual contributivo de 21.169 millones de euros, lo que representa el 1,7% del PIB, mientras que a finales de 2019 era de 19.761 millones de euros, equivalentes al 1,6% del PIB.

El déficit anual contributivo es el índice que mejor recoge la salud financiera real del sistema de la Seguridad Social, ya que se calcula tras introducir ajustes en los ingresos y gastos por operaciones no financieras, excluyendo los ingresos y gastos no contributivos y las transferencias internas.

Pero hay otro dato que también resulta de gran interés, y que tampoco ha mostrado cifras alentadoras. Se trata del saldo del Sistema de Seguridad Social por operaciones no financieras, el cual arroja un déficit anual en el primer trimestre de 2020 de 20.359 millones de euros, equivalentes a un 1,65% del PIB, cuantía bastante mayor que los 16.793 millones de euros de déficit anual de 2019, equivalentes al 1,35% del PIB.

Motivos de la variación

El Observatorio de Pensiones Willis Towers Watson muestra que la importante variación de ambos saldos, sobre todo del de operaciones no financieras, se ha debido a tres motivos fundamentalmente:

  • El pago de los atrasos por la revalorización de las pensiones de enero y febrero: en marzo se han pagado unos 600 millones de euros más en el capítulo de pensiones contributivas que en enero o febrero.
  • Los primeros efectos de la crisis COVID-19: en enero y febrero de 2020 la recaudación por cotizaciones subió un 6,5% y 5,2%, respectivamente, respecto del mismo mes de 2019, mientras que en marzo subió un 1,1%. De haber seguido el ritmo de aumento se hubieran recaudado unos 400 millones más. También en el capítulo de gastos de incapacidad temporal se ha producido un incremento significativo ligado a las primeras medidas tomadas a raíz de la pandemia.
  • La paralización de las transferencias del Estado (700 millones menos que en marzo de 2019): esto sólo afecta al saldo por operaciones no financieras y se ha producido por cambios en el calendario de transferencias, por eso es más estable el seguimiento del saldo contributivo.

Además, unas 3 centésimas de la importante subida en términos relativos de ambos déficits se debe a la bajada del PIB en el primer trimestre de 2020, que según Contabilidad Nacional ha sido de un 4,1% en datos interanuales (de abril 2019 a marzo de 2020).

Principales conclusiones del estudio

  • El déficit de la Seguridad Social, tanto contributivo como por operaciones no financieras, ha empeorado rápidamente en el primer trimestre de 2020, respecto al último dato de 2019.
  • Las cifras en millones de euros también nos tienen que hacer reflexionar sobre las medidas que deberían adoptarse en esta materia, porque destinar cada año unos 20.000 millones de euros a financiar el déficit de las pensiones no puede mantenerse indefinidamente. Esto exigirá un esfuerzo adicional a las futuras generaciones, ya sea en forma de menores pensiones, más impuestos, más endeudamiento o una combinación de los tres elementos.
  • Habrá que estar atentos a los efectos del COVID-19 en cuanto a disminución de las cotizaciones, que apenas empieza a reflejarse en estos primeros datos de 2020. La adopción de medidas adecuadas por parte del Gobierno va a ser determinante para mantener millones de puestos de trabajo y, por tanto, mantener sus aportaciones a las arcas de la Seguridad Social.