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Mercado

El sector asegurador sufrirá una caída acusada del negocio

  Redacción / 16 de julio de 2020

Mapfre Economics ha presentado el último informe sobre “Panorama económico y sectorial 2020: perspectivas hacia el tercer trimestre”. Este informe actualiza los escenarios macroeconómicos globales en función de la evolución más reciente de la situación epidemiológica.

La economía mundial continúa sumida en una situación sin precedentes que, sin duda, tendrá importantes efectos sobre el sector asegurador. Por medida, controlar el desarrollo de la pandemia tras aplicar medidas de alejamiento y confinamiento de la población. Estas medidas, sin embargo, han comenzado a relajarse, centrándose ahora en medidas selectivas que buscan evitar la expansión de los nuevos brotes que vayan surgiendo y, al mismo tiempo, minimizar los efectos sobre el funcionamiento de la economía. Y, por la otra, buena parte de los países emergentes todavía se encuentran en una fase aguda de la pandemia, con sistemas sanitarios más débiles y con una gobernanza que reduce la efectividad de las medidas de confinamiento.

Como respuesta, los bancos centrales a nivel global están ampliando las medidas de expansión a través de reducciones de los tipos de interés y de programas de adquisición de bonos, tanto soberanos como corporativos, con el fin de estabilizar los mercados financieros. A esto se están sumando importantes paquetes de medidas fiscales de apoyo, que tampoco tienen precedentes, lo que está incrementando sustancialmente los déficits fiscales y el nivel de deuda. Todas estas disposiciones, en la medida que tengan efecto sobre la economía real, resultarán de ayuda al sector asegurador que depende en buen grado del adecuado funcionamiento de los mercados financieros y cuyo negocio se encuentra muy ligado al comportamiento económico. Sin embargo, no se espera que esto pueda suceder antes de 2021, con gran incertidumbre en cuanto a las estimaciones dada la propia naturaleza de esta crisis.

Como una forma de avanzar en el análisis del potencial efecto del actual contexto económico sobre la demanda aseguradora, este informe incorpora una revisión de las crisis económicas y sanitarias vividas en las últimas décadas. En principio, este análisis permite anticipar caídas abruptas en las primas del negocio asegurador a nivel agregado. En el segmento de Vida, se aprecia la influencia de las medidas de política monetaria, que en los casos en que fueron restrictivas ayudaron a suavizar las caídas en esta línea de negocio; en esta ocasión, sin embargo, el sesgo de las políticas monetarias adoptadas está siendo acomodaticio, lo que producirá un efecto negativo sobre este segmento del mercado. Por último, el análisis confirma que, en términos generales, al llegar la recuperación económica las primas de seguros tienden a experimentar crecimientos por encima del aumento del producto interior bruto, especialmente en los mercados emergentes.

Previsión económica

Los datos de contabilidad nacional, así como los de alta frecuencia reales, dibujan una muy notable contracción global de la actividad económica durante la primera mitad de 2020, aunque los datos más adelantados del tercer trimestre apuntan a una cierta estabilización. La suavización de las medidas de supresión implementadas para contener los efectos de la pandemia del Covid-19, más adelantada en los países desarrollados, está permitiendo el deshielo de la demanda contenida durante la primera mitad del año y, con esta, la lenta reversión a la normalidad de variables nominales y reales.

Por otro lado, el informe desprende que las medidas activadas en materia de política monetaria y fiscal, han sido claves para frenar el deterioro económico a corto plazo, gracias a la provisión de liquidez y a la estabilización de los balances del sistema, aunque, en muchos casos, a expensas del aumento de la vulnerabilidad, particularmente fiscal, debido al enorme impulso acometido.

Desde Mapfre explican que avispan un escenario base cuyo punto de partida es una contracción económica global mayor en 2020, sin efectos permanentes y que permite una salida de la recesión en 2021, aunque más suave de lo que se preveía anteriormente.

La incertidumbre actual, sin embargo, plantea la posibilidad de un rebrote global de la pandemia, el cual provocaría nuevas y mayores contracciones de la demanda, seguidas de una batería de medidas monetarias. Esta situación implicaría un fallido intento de recuperación en el tercer trimestre del año que devolvería el crecimiento al terreno recesivo también durante 2021.

Debe señalarse que esta visión central (compuesta tanto por el escenario base como por el escenario estresado) está fuertemente sesgada a la baja, dados los numerosos riesgos latentes conocidos y por conocer; riesgos que podrían llegar a transformar la recesión económica en una depresión, aunque esta no se considera aún dentro de nuestra visión central.