Mercado

La brecha de seguros sólo se ha reducido en algo menos de un 3% a escala global desde 2012

  Redacción / 22 de octubre de 2018

El Informe global de infraseguro de 2018 de Lloyd’s, Un mundo en riesgo, muestra que aproximadamente existen en todo el mundo activos por valor de 163 billones de dólares que se encuentran insuficientemente asegurados, creando un vacío de cobertura que presenta una gran amenaza para el desarrollo y la prosperidad mundial. El documento indica que, a pesar del crecimiento económico global generalizado de los últimos años y el incremento de las nuevas amenazas, la brecha de seguros sólo se ha reducido en algo menos de un 3% a escala global desde 2012. Este reducido avance se produce en un momento en el que la gravedad y frecuencia de las catástrofes de carácter climatológico sigue aumentando.

Aunque la contratación de seguro es significativamente mayor en las economías desarrolladas que en regiones emergentes, el nivel de ciberseguro en Europa es inferior al de Estados Unidos. En parte, debido a la ausencia de un conjunto estricto de normas en la región anterior a la introducción del Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) este año, por lo que se espera que la demanda de cobertura para ciberriesgos se incremente en Europa. En 2016, la tasa de adopción de ciberseguro se situó en un 30% en Alemania y en un 36% en el Reino Unido, frente al 55% registrado en EE. UU., y ello a pesar de que se estima que solo en 2017 los ciberataques costaron a las compañías entre 445 y 608 billones de dólares.

El informe también muestra que la adopción del seguro en Europa no es uniforme. No todos los países ni todos los sectores europeos tienen el mismo nivel de infraseguro. Holanda continúa siendo el país del mundo con mayor penetración del seguro, con una cuota del 7,7%.

El informe también analiza las perspectivas de impacto de las catástrofes y el infraseguro en los siguientes países europeos:

  • En Francia, el cambio climático está teniendo un impacto significativo en el sector agrícola del país, en especial en las regiones vinícolas. En abril de 2017, la temprana llegada de la primavera y las severas heladas tuvieron un efecto devastador en los cultivos de uva. Se estima que dichas condiciones meteorológicas extremas causaron unas pérdidas por valor de 4,2 billones de dólares, de los cuales solo 0,95 billones, menos de la cuarta parte, se encontraban asegurados.
  • Algunas regiones de Alemania, como Baviera y Sajonia, son especialmente propensas a sufrir inundaciones. En 2013, el nivel del agua del Danubio creció hasta alcanzar cotas que no se habían visto en 500 años, cobrándose la vida de 26 personas y dejando tras de sí daños valorados en 17,4 billones de dólares, el 0,46% del PIB. A pesar de que el sector productivo es uno de los elementos dominantes de la economía alemana, la penetración de seguro en esta industria se queda por detrás de la de Francia o Irlanda.
  • Aunque los terremotos suponen un riesgo considerable en Italia, el informe desvela que la situación de infraseguro en esa área persiste. Entre 2014 y 2017 Italia incurrió en elevadísimos niveles de pérdidas no aseguradas resultantes de catástrofes naturales, incluyendo varios terremotos: únicamente el 12% de esas pérdidas se encontraban aseguradas.

El cambio climático continuará siendo uno de los principales elementos determinantes del riesgo en Europa a medida que los modelos climáticos se revelan cada vez más erráticos. Según el informe, las catástrofes naturales y los riesgos relacionados con el clima podrían reducir la producción económica en Europa en 13,34 billones de dólares. Por otra parte, dada la naturaleza desarrollada de las economías europeas, los riesgos que afectan a las empresas, como los ciberataques, seguirán al alza. En la actualidad, según indica el documento, las ciudades europeas pueden perder 9.36 billones de dólares por esta amenaza cada año.

La mejor forma de gestionar estos riesgos, indica la compañía, consiste en invertir en resiliencia. Por ejemplo, mediante la construcción de edificios e infraestructuras de alta calidad y recurriendo al aseguramiento frente a catástrofes naturales, a fin de mitigar sus efectos. Diversos estudios al respecto sugieren que, de media, las ventajas obtenidas de invertir en resiliencia son cuatro veces mayores que los costes de la misma.