Normativa

La vuelta al trabajo: la prevención de riesgos laborales ante el Covid-19

  Redacción / 08 de mayo de 2020

Tras ocho semanas de confinamiento y de la consiguiente aplicación del teletrabajo, se acerca el momento de regresar a la oficina. Este retorno a la normalidad se cruza con la modificación del Real Decreto 13/2020 que estipula que si quedase acreditado que un empleado se contagia en la empresa se considerará un accidente de trabajo normal. Lo que se traduce, por un lado, para el empleado, en la correspondiente prestación económica y, por otro, para la empresa, en la responsabilidad de dicho contagio.

Ante esta posibilidad es vital cumplir, una vez más, con la normativa de riesgos laborales. Es por ello que el Ministerio de Sanidad ha redactado, por un lado, la guía ‘Buenas prácticas en los centros de trabajo y, por otro, ‘Procedimiento de actuación para los servicios de prevención de riesgos laborales frente a la exposición al SARS-CoV-2’.

“Dado que el contacto con el virus puede afectar a entornos sanitarios y no sanitarios”, el Ministerio recuerda: “Es imprescindible reforzar las medidas de higiene personal en todos los ámbitos de trabajo y frente a cualquier escenario de exposición. Para ello [la empresa o centro de trabajo] ha de facilitar los medios necesarios para que las personas trabajadoras puedan asearse adecuadamente siguiendo estas recomendaciones”:

  • La higiene de manos es la medida principal de prevención y control de la infección.
  • Etiqueta respiratoria:
    • Cubrirse la nariz y la boca con un pañuelo al toser y estornudar y desecharlo a un cubo de basura con tapa y pedal. Si no se dispone de pañuelos emplear la parte interna del codo para no contaminar las manos.
    • Evitar tocarse los ojos, la nariz o la boca.
    • Practicar buenos hábitos de higiene respiratoria.
  • Mantener distanciamiento social de dos metros.

Medidas ‘en el centro de trabajo’  

Asimismo, el Ministerio puntualiza que son diez las medidas que cada centro de trabajo debe seguir para garantizar la seguridad de sus empleados y, por tanto, evitar el contagio:

  1. Las tareas y procesos laborales deben planificarse para que los trabajadores puedan mantener la distancia interpersonal de aproximadamente dos metros, tanto en la entrada y salida al centro de trabajo como durante la permanencia en el mismo.
  2. Hay que asegurar que la distancia interpersonal está garantizada en las zonas comunes y, en cualquier caso, deben evitarse aglomeraciones de personal en estos puntos.
  3. La reanudación de la actividad debe guiarse por el principio de minimización del riesgo. Por tanto, la reincorporación a la normalidad de aquellas actividades que comporten riesgo de aglomeración debe producirse en último lugar. En todo caso, se debe evitar la realización de actividades que impliquen aglomeraciones de personas.
  4. Se debe organizar la entrada al trabajo de forma escalonada para evitar aglomeraciones en el transporte público y en la entrada a los centros de trabajo.
  5. En aquellas empresas o establecimientos abiertos al público, deberán implementarse medidas para minimizar el contacto entre las personas trabajadoras y los clientes o público.
  6. En los establecimientos abiertos al público se atenderá a las siguientes consideraciones:
    • El aforo máximo deberá permitir cumplir con el requisito de distancia interpersonal.
    • Cuando sea posible, se habilitarán mecanismos de control de acceso en las entradas.
    • Todo el público, incluido el que espera, debe guardar la distancia interpersonal.
    • La empresa deberá facilitar equipos de protección individual cuando los riesgos no puedan evitarse o no puedan limitarse suficientemente por medios técnicos de protección colectiva o mediante medidas o procedimientos de organización del trabajo.
    • Los equipos de protección individual serán adecuados a las actividades y trabajos a desarrollar.
  7. La empresa debe escalonar los horarios lo máximo posible si el espacio de trabajo no permite mantener la distancia interpersonal en los turnos ordinarios, contemplando posibilidades de redistribución de tareas y/o teletrabajo.
  8. Se recomienda facilitar el teletrabajo y las reuniones por teléfono o videoconferencia, especialmente si el centro de trabajo no cuenta con espacios donde los trabajadores puedan respetar la distancia interpersonal.
  9. Se recomienda evitar desplazamientos de trabajo que no sean esenciales y que puedan solventarse mediante llamada o videoconferencia.
  10. No es imprescindible usar mascarilla durante tu jornada laboral si el tipo de trabajo no lo requiere y si mantienes la distancia interpersonal.

Medidas organizativas

A este decálogo se han de sumar siete medidas que, en este caso, el Ministerio considera de tipo organizativas:

  1. De acuerdo con la normativa de riesgos laborales, será necesario informar al personal de forma fehaciente, actualizada y habitual de las recomendaciones sanitarias que deben seguir de forma individual.
  2. Es preciso proveer al personal de los productos de higiene necesarios para poder seguir las recomendaciones individuales, adaptándose a cada actividad concreta. Con carácter general, es necesario mantener un aprovisionamiento adecuado de jabón, solución hidroalcohólica y pañuelos desechables.
  3. Hay que mantener un aprovisionamiento suficiente del material de limpieza para poder acometer las tareas de higienización reforzada a diario. Entre ellos lejía y productos autorizados por el Ministerio de Sanidad para desinfectar.
  4. Es necesario contar con aprovisionamiento suficiente de material de protección, especialmente guantes y mascarillas, para el personal cuando así lo indique el servicio de prevención de riesgos laborales y, muy concretamente, el más expuesto (médicos y enfermería de empresa, personal de limpieza, personal de cara al público).
  5. Se deberán adoptar medidas específicas para minimizar el riesgo de transmisión a las personas trabajadoras especialmente sensibles cuando hayan tenido que acudir al centro de trabajo.
  6. Es aconsejable realizar un plan de contingencia, identificando el riesgo de exposición al virus de las diferentes actividades que se desarrollan en el centro de trabajo, adoptando medidas de protección en cada caso de acuerdo con la normativa aplicable en cada momento. Para la elaboración de ese plan deben ser consultados los delegados de prevención o los representantes de los trabajadores.
  7. Es preciso establecer protocolos en caso de que una persona trabajadora manifiesta síntomas en su puesto de trabajo, para protegerla y proteger al resto de la plantilla (seguir recomendaciones Procedimiento para los servicios de prevención de riesgos laborales frente a la exposición al SARSCoV-2 (COVID19) del Ministerio de Sanidad).